Las 6 fases del ciclo de vida de un destino turístico

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Desde mediados del siglo XX, gracias a factores como la aparición de vuelos comerciales, mayores ingresos en las familias y la regularización de vacaciones pagadas, entre otros, el turismo se transformó en un fenómeno de masas.

Hasta entonces, esta actividad se había realizado de manera empírica, provocando que algunos proyectos turísticos se volvieran insostenibles con el tiempo. Con la finalidad de tener una guía que permitiera a planificadores y desarrolladores anticiparse a los problemas y crear planes alternativos o de contingencia, se pensó en la necesidad de un crear un modelo con las distintas etapas del desarrollo de un destino turístico.

¿Cuál es el ciclo de vida de un destino turístico según Butler?

Para resolver esta pregunta, Richard Butler, Profesor Emérito de la Strathclyde Business School de Glasgow, creó en 1980 el Modelo del Ciclo de Vida de los Destinos Turísticos (MCVDT). En él, básicamente equipara la evolución de los destinos con la de los productos o servicios.

Butler busca demostrar que el turismo no es un proceso estático, sino que evoluciona o decae de acuerdo a factores como el descubrimiento del destino, la afluencia de visitantes, el apoyo de las autoridades, la relación entre turistas y locales, la infraestructura, etc.

Para crear su modelo, Butler utilizó una serie de teorías relacionadas con otros campos, como la sociología, la biología y el ciclo de vida de los productos en el comercio internacional. El MCVDT se ha convertido en una herramienta ampliamente utilizada como fundamento teórico para investigaciones y análisis del sector turístico.

Fases

De acuerdo al modelo de Butler, los destinos turísticos atraviesan por seis fases evolutivas, aunque es importante mencionar que no todos los destinos invariablemente pasan por cada una de ellas.

Exploración

En esta primera fase el destino recibe pocos visitantes, atraídos por los atractivos naturales, como la playa virgen; o por su cultura, como la artesanía o los grupos étnicos. Es precisamente la falta de infraestructura lo que llama la atención de los primeros turistas. El entorno físico y su población se ven poco afectados por la presencia de visitantes, y los beneficios económicos son limitados. Se suele dar una relación positiva entre locales y turistas.

Implicación

En esta fase, las personas locales inician negocios destinados al turista, como las casas de huéspedes, restaurantes o tours. Aparecen inversores que muestran interés en desarrollar futuros proyectos.

Los gobiernos se ven presionados por la necesidad de desarrollar una infraestructura turística. Se inicia con la promoción del destino, lo que da lugar al fenómeno de estacionalidad.

Desarrollo

El flujo de visitantes aumenta, así como la promoción del destino. En esta etapa crece la infraestructura, sobre todo relacionada con el transporte. Los atractivos naturales y culturales pueden llegar a perder importancia debido al surgimiento de nuevos atractivos artificiales.

En ocasiones, el control del mercado turístico pasa de manos locales a empresas externas. El nivel de vida de los habitantes generalmente mejora, sin embargo, la relación que tienen con los turistas puede volverse tensa.

Consolidación

Durante esta etapa el crecimiento sufre una desaceleración, pero continúa en ascenso. Esto puede ser intencional, para conservar la exclusividad de los servicios, o no.

El turismo se vuelve fundamental para la economía del lugar, siendo generalmente su principal fuente de ingresos. Se busca incrementar la estancia de los visitantes, su gasto per cápita y desestacionalizar las visitas.

Debido a que empresas extranjeras se instalan en la región, se sufre de una fuga de capital. Pueden surgir otros factores negativos, como el desgaste de la infraestructura y el descontento de la población local con el turismo.

Estancamiento

Durante esta fase, la demanda turística empieza a decrecer y se estanca. El destino deja de estar de moda, por lo que se busca un mercado alternativo o conservador. Surgen problemas económicos, medioambientales y sociales.

Declive o rejuvenecimiento

En una última etapa hay dos escenarios: el declive, donde el destino pierde afluencia y no puede competir con otros sitios que se encuentran en etapas tempranas. Cuando esto sucede, se suele dar otro uso a la infraestructura turística.

Esta decadencia generalmente es gradual, pero también puede darse de manera abrupta e inesperada por eventos externos (por ejemplo, la crisis por COVID-19 en 2020, considerada por la OMT como el peor año de la historia para el turismo).

Otro curso que puede tomar el destino después de su estancamiento es el rejuvenecimiento, donde se conjuntan esfuerzos para que el destino cambie de enfoque, se vuelva más sostenible y se dirija a otros mercados.

Gráfico del ciclo de vida de un destino turístico

El gráfico de Butler es un modelo linear en el que se trazan las diferentes etapas de acuerdo a ejes X y Y, que representan el número de visitantes y el tiempo, respectivamente.

Gráfica del ciclo de vida de un destino turístico
Fuente de la imagen: http://nulan.mdp.edu.ar/1490/1/Apo2010a14v1pp119-135.pdf

Ejemplo

Gran cantidad de sitios turísticos han sido analizados con el modelo Butler, tal es el caso del estudio realizado en 2009 por Carlos Rogelio Virgen Aguilar sobre Puerto Vallarta. A grandes rasgos, estas fueron sus conclusiones:

Varios factores influyeron en el descubrimiento de Puerto Vallarta, sin duda, un hecho importante fue el convertirse en locación para “La noche de la iguana” de 1964, dirigida por John Houston.

En los años siguientes Puerto Vallarta experimenta un boom, ya que de 2,687 unidades hoteleras en 1975 pasó a 10,029 en 1992. Se construye un aeropuerto internacional en 1970 y se mejora la infraestructura turística.

Posterior a esta etapa, donde la tasa anual promedio fue de 15.2%, el crecimiento se desacelera e incluso disminuye, pero muestra un leve incremento del 2001 al 2005, siendo la oferta de condominios la predominante (oferta extrahotelera).

Después del año 2005 no lograron crearse nuevos atractivos que atrajeran a un mayor número de turistas, ni se buscó que el gasto per cápita fuera mayor. Sin duda, la oferta de condominios afectó al sector hotelero, mientras que el destino vecino, Nuevo Vallarta, se lleva gran parte del turismo de la región.

Conclusión

El modelo de Butler es una importante herramienta de análisis que permite planificar el futuro de un destino turístico y diseñar planes de acción que le permitan reinventarse una vez que supere la fase de consolidación.

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